Justina y Manuel (1897)
Un matrimonio de la Boca, don Manuel Chinchella y doña Justina Molina, necesitaban un hijo que no tenían y se fueron a buscarlo a la casa donde unas mujeres pierden a los hijos que les sobran y otras encuentran a los que les faltan... Y así fue cómo el niño Benito Juan Martín, que cinco o seis años antes había sido depositado en el torno de la Casa Cuna, con un papel escrito con lápiz, un pañuelo bordado cortado en diagonal, y envuelto en pañales de seda, fué sacado de ella por un matrimonio sin hijos, que como único fortuna poseía una pequeña carbonería en la Boca.
