Sociedad Unión de La Boca (1907)
Como todo vecino de la Boca tenía por fuerza que pertenecer a alguna agrupación, yo me inscribí en la Sociedad Unión de la Boca, dentro de la cual funcionaba el Conservatorio Pezzerini-Sttiatessi. El Salón Unión, como todos los demás le decíamos en La Boca, era una especie de academia universal, donde se enseñaba música, canto, dibujo, pintura, yeso, baile, corte y confección y no sé cuántas cosas más. Cuando ingresé como alumno en ese emporio del saber divino y humano acababa yo de cumplir diecisiete años y ya tenía las manos bien curtidas por el trabajo. También tenía mucho que aprender, pues no sabía nada de nada, aparte de descargar el carbón de los barcos y repartirlo luego a domicilio. Empecé a estudiar dibujo, que era mi mayor acción. Detrás de esa acción se escondía un pintor vocacional que llevaba dentro y que no se atrevía a salir, acaso porque yo mismo ignoraba su existencia.
