Skip to content

Sociedad Unión de La Boca (1907)

Como todo vecino de la Boca tenía por fuerza que pertenecer a alguna agrupación, yo me inscribí en la Sociedad Unión de la Boca, dentro de la cual funcionaba el Conservatorio Pezzerini-Sttiatessi. El Salón Unión, como todos los demás le decíamos en La Boca, era una especie de academia universal, donde se enseñaba música, canto, dibujo, pintura, yeso, baile, corte y confección y no sé cuántas cosas más. Cuando ingresé como alumno en ese emporio del saber divino y humano acababa yo de cumplir diecisiete años y ya tenía las manos bien curtidas por el trabajo. También tenía mucho que aprender, pues no sabía nada de nada, aparte de descargar el carbón de los barcos y repartirlo luego a domicilio. Empecé a estudiar dibujo, que era mi mayor acción. Detrás de esa acción se escondía un pintor vocacional que llevaba dentro y que no se atrevía a salir, acaso porque yo mismo ignoraba su existencia.

Leer más

La peluquería de Nucíforo (1905)

Nuncio Nuciforo, era peluquero profesional, pero su gran acción era la pintura. Su peluquería fue el centro de reunión de una peña de artistas. A ella acudían, además de Stagnaro y Filiberto, Alfredo Lazzari, Fortunato Lacámera, Arturo Maresca, Adolfo Montero, Camilo Mandelli, Vicente Vento, que por su parte era también pintor y peluquero. Yo empecé a ir a la peluquería de Nuciforo no como cliente ni contertulio, sino como carbonero. Iban llegando los clientes y Nuciforo seguía pintando, sin hacerles caso. Hasta que alguno protestaba y recién entonces el peluquero pictórico dejaba los pinceles y agarraba la brocha. Después de Alfredo Lazzari, que fué el maestro de todos nosotros, Nuncio Nuciforo fue el principal animador que tuvo entonces el ambiente artístico de la Boca.

Leer más
Volver arriba